Ale Rudaz: “No soy arquitecto ni diseñador, soy alguien que se animó a cambiar”

El mundo del diseño y la fabricación de muebles últimamente se ha convertido en tendencia. 

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Ale Rudaz: “No soy arquitecto ni diseñador, soy alguien que se animó a cambiar”

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El mundo del diseño y la fabricación de muebles últimamente se ha convertido en tendencia. 

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Todos de alguna manera somos artistas en la vida misma, somos un personaje en el mundo real; cada uno en su cuadrado va como marcando sus límites o ampliando si es necesario y hay quien de llevar adelante una profesión exitosa, como Alejando Rudaz (51), que se graduó en Derecho, un día dijo: “Hasta acá con el Derecho, es hora de girar el timón y ver qué pasa”. Así comienza la historia de Ale Rudaz Terzano.
Pasadas las 11 de la mañana nos esperaba en la puerta de su casa; tranquilo, de jean y zapatillas, simple, nada de producción, y nosotros con el equipo sin saber adónde nos llevaría. Ascensor, último piso, terraza, y allí estaba él para mostrarnos y contarnos cómo empezó todo…


—¿Cuándo dejaste de ser abogado para convertirte en diseñador de interiores, un poco arquitecto?
—Estudié Abogacía por vocación, me recibí muy joven y ejercí durante 25 años. Siempre tuve claro que no me iba a morir siendo abogado, no sabía cuándo daría el clic, pero tenía la convicción de que así sería y finalmente se dio hace unos cinco años. De un día para el otro abandoné los escritorios y los juzgados y me dediqué de lleno a lo que siempre fue mi hobby: diseñar y fabricar muebles. Así fue como me dispuse a construir un taller para fabricar cosas y este bar como parte de cumplir sueños y divertirme durante el proceso.  No soy arquitecto ni decorador, simplemente alguien que se animó a cambiar y a empezar de cero una vida distinta.
—¿Qué te hace pensar que cualquier lugar puede ser transformado?
—Tengo la particularidad de poder ver las cosas terminadas antes de empezarlas, no le esquivo al trabajo ni al sacrificio y soy muy optimista siempre, razón por la cual no me parecen complicadas las transformaciones: veo algo fantástico donde la mayoría de la gente ve algo inservible. Simplemente me dispongo a poner en práctica el proceso de transformación para llegar a lo que imaginariamente ya vi y no paro hasta conseguirlo. Me gusta darle nueva vida a materiales descartados o desechados, es algo que me llena el alma.
—¿Estilo de vida, un hobby con un valor agregado en tu economía?
—Diseñar y fabricar muebles y espacios, transformar y reciclar objetos es una actividad que me resulta extremadamente placentera y divertida, y como tal puede decirse que es un estilo de vida o al menos es el estilo de vida al que me animé a cambiar persiguiendo mis sueños, mas allá de lo económico.
—¿Una meta por cumplir?
—Muchos sueños y muchas metas aún por cumplir. Una vida sin sueños o esperanzas es aburrida y monótona. Gracias a Dios no conozco lo que es el aburrimiento, hay mucho por hacer y afortunadamente tengo muchas ganas de seguir haciendo. Si se es perseverante, todo se consigue.
—Si tuvieras que definir tu profesión, ¿qué términos usarías?
—Un caradura que se animó a buscar la felicidad entre maderas y hierros desechados, dejando de lado prejuicios y acartonamientos. La vida en jeans, zapatillas y aserrín me va mucho mejor que el saco, la corbata y la creencia de que eso significa tener más estatus.

 

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Directora: Macarena Gauna Duré
ISSN N°: 2683-7161
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