La música del Litoral tiene un nombre, Lucas Monzón

“El chamamé es el lenguaje de raíz”.

 

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La música del Litoral tiene un nombre, Lucas Monzón

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“El chamamé es el lenguaje de raíz”.

 

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Nacido en Hermoso Campo, Chaco, a los 6 años fue su primera presentación en público. Hijo de Ramón Alfredo y de Luisa Sánchez, hermano menor de Franco, el nombre que lleva su último disco, hace 12 años llegaba a la ciudad de Resistencia sin tantas expectativas con “La Negra”, su acordeón, y sin pensar cuál sería el destino la ruta estaba marcada. El chamamé fue su inspiración para aprender a tocar incluso otros instrumentos, pero “La Negra” pudo más. Si tuviera que describir a Lucas diría que es un pibe que hace honor a la humildad. Mientras nos acomodábamos para la entrevista contó anécdotas, hubo risas y felicitó sin preámbulos a RevistaFix. Un artista de la hostia. Un sueño: “No perder nunca la inquietud, la cual me llevó al lugar adonde estoy ahora. Conecto y pienso con las personas sensibles, de buen gesto”. 

—¿Cómo llega la música a Lucas?
—El ambiente de mi casa fue siempre el lugar inspirador y además fue uno de esos lugares propicios para empezar a aprender de música. Mis maestros fueron mis padres, para ambos la música y el canto los unió y nos transmitió a mí y a mi hermano, y si tengo que decir algo más diré que los mejores maestros son las guitarreadas. 
El chamamé es el lenguaje de raíz, vengo de familia de músicos y el acordeón y la guitarra siempre estuvieron, formaron parte de mi juego siendo niño. Los discos no faltaban y escuchábamos otros géneros, pero pudo más la música del Litoral.


—¿Por qué el acordeón?
—La primera vez que tuve contacto con un acordeón fue a los 4 años y eso me marcó un rumbo que hoy es siempre. Recuerdo que empezamos jugando con mi hermano Franco y hasta hoy no paré (risas). Quien me regaló el primer acordeón fue un amigo de mi papá y a partir de ahí, mi compañera (risas). Me regalaron el acordeón para ser chamamecero, pues, bueno, no solo había que aprender a tocar, y el primer tema fue Paraje Loma Sandía. Aún lo toco, lo tengo grabado en la memoria.

—¿Cómo supiste que serías músico? 
 —Siempre quise y supe que sería músico —responde sin dudar—. Tocar como solista fue un gran comienzo, eso me llevó a buscar mi estilo; tocar con otros es algo que te abre caminos, te posiciona desde otro lugar y yo voy buscando crecer, y en mis comienzos aparecieron ellos, los amigos de Amandayé, de Corrientes, un grupo muy popular y de música litoraleña. Pensar hoy esas cosas me hace estar más confiado en la música y me ha llevado a compartir escenario con muchos otros artistas reconocidos y hace que me sienta orgullosamente litoraleño.


Mientras nos tomamos un respiro observo a Lucas, ese pibe de pueblo que mantiene su sonrisa y su mirada sincera de ojos oscuros, con un brillo increíble a punto de contarme lo bien que se siente ser quien es.

—El chamamé con estilo, ¿cuándo aparece el disco?
—Llevo grabados ya dos discos: el primero fue Verde Profundo, acompañado de grandes músicos del Litoral, entre ellos, mi padre. El segundo se llama Noctámbulo conformando un trío con Mariano Parrilla y Aníbal Miño, y luego un cuarteto variado de instrumentos. Hasta que llegó Franco, mi tercer disco; el nombre surge de una charla que tuvimos con mi hermano, el mayor. No sabíamos con la producción el nombre y ahí estuvo él para recordarme por qué estaba haciendo esto que tiene que ver con la música. 
Generalmente el mundo del artista es diferente a las cosas que pasan en la realidad, hay que encontrarse siempre con el presente, la exposición es un factor y muchas veces el medio exige que no esperes tanto y ahí es donde hay que equilibrar las emociones.


—¿Las redes sociales y el artista?
—No es un lugar cómodo, pero es una herramienta innegable que sirve para mostrar mi música, mi arte. Y no me gusta verme, pero es algo en lo que aún estoy trabajando, te ayuda a corregir los errores.


—¿Qué te enamora?
—Me enamora el silencio, no en términos musicales, sino en términos de concentración, de estar más conectado con el mundo interior. La noche y el silencio, una perfecta combinación; me pone en un estado que me conmueve, ahí llega la inspiración para crear y tocar música y de repente en ese silencio viene el sentimiento de tristeza y es donde la música le recibe y le dice ‘aquí estoy, te estoy viendo’.


—¿Premios Gardel?
—Estar en la nómina de los Premios Gardel fue un privilegio y espero que estos galardones ayuden a visibilizar más la música del Litoral y sus diferentes expresiones. La noticia llegó dos semanas antes de que realizara la gala en la provincia de Mendoza, con un llamado telefónico de la organización del evento, y ahí entendí que la cosa con la música toma vuelo y eso me hace sentir orgulloso de todo lo que estoy construyendo como músico y con la música litoraleña.
  

 

 

 

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Directora: Macarena Gauna Duré
ISSN N°: 2683-7161
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